Vita Loves London

diciembre 10, 2016 4:42 pm
Publicado por Dominique Barkhausen

Yo no sé que es lo que la gente vive diciendo, dizque que el cielo gris causa depresión, porque luego de esta visita descubrí que Londres es lo más bello del mundo. Nunca había estado ahí antes, pero decidí que sería la primera parada de mi recorrido europeo para el #VitasBirthday de este año; en vez de ir a Bali, preferí visitar a las amigas que tengo viviendo en el continente. Una de ellas es Soraya, quien residía hasta la semana pasada en la capital inglesa, y Ligia, quien todavía vive ahí —los demás destinos fueron Madrid, luego Hamburgo para visitar a mi hermano y terminar en París, todo gracias a un recorrido que me armó Jaime León de Travelwise—.

Yo fui con cero expectativas, de un lunes a un viernes. Por temas de estudio y trabajo de mis amigas, los primeros dos días tuve la ciudad para mí solita. Gracias a esos recorridos, y luego de acompañar a Soraya y Ligia a sus lugares favoritos, les tengo un listado de recomendaciones para visitar en Londres si piensan ir próximamente.

[1] Oxford Street en sus buenas

La calle Oxford es famosa por estar llena de tiendas —y muchas veces, de turistas—. Como fui en época navideña estaba decorada con los motivos de la fiesta, y se veía todo bellísimo. Soraya nos hizo reservación en NAC, uno de sus restaurantes preferidos, a dos esquinas de la Oxford. En ese espacio súper coqueto, pequeño y tranquilo probé de entrada una berenjena con miso, con un poco de yogurt de ajonjolí negro y quinoa frita. ¡Mortal! También son altamente recomendables su hamburguesa de trufas con cheddar maduro y papas fritas de mayonesa de trufas, su pollo de corral cajun a la parrilla y como acompañante sus macarrones con queso a las trufas. De postre no dejen de pedir sus populares churros con salsa de chocolate.

[2] Con mi panita David Beckham

Para quemar esos churros como toda una dura decidí apuntarme en Barry’s Bootcamp al día siguiente, y terminé asistiendo martes, miércoles y jueves. ¿Por qué les estoy recomendando un gimnasio? TOMEN NOTA, PORQUE ME TOPÉ DOS DE ESOS DÍAS CON DAVID BECKHAM QUE COGE CLASES AHÍ COMO EL MÁS NORMAL. EN MI MISMA CLASE. EN MI MISMA CLASEEEEE. Esto fue un acontecimiento grande para mí. Como buena stalker, le caí atrás hasta el baño y mientras hacíamos ejercicios, a cuatro caminadoras de distancia, pero no logré el selfie porque en realidad yo era la única turista loca ahí —una señora me dijo que él va casi todos los días a la misma clase, entrena en el mismo puesto y realmente nadie le pide fotos—. Alerta de spoiler: el tipo es todavía más bello en persona. Felicidades, Victoria, amiga mía: usted lo logró ahí.

[3] Comer saludable, porque no todo es churros

Sabía que Deliciously Ella tenía junto a su esposo el Mae Deli en la ciudad, así que luego de mi primera sesión en Barry’s Bootcamp fui ahí a probar su desayuno. Pedí una tostada de aguacate y me tomé un jugo de zanahoria y jengibre, y probé uno de sus riquísimos dulces sin gluten ni lactosa.

Otro lugar para comer saludable es The Detox Kitchen, una recomendación de mi amiga Lorena, quien vivió en Londres. No sé si era el cansancio de tanto caminar turisteando, pero siento que ahí probé la mejor agua de coco tailandesa del mundo. Para almorzar me armé una ensalada vegana con col rizada (kale), berenjena, batata dulce y lentejas, y la acompañé con una sopa de garbanzos con curry. Todo estaba delicioso, y eso fue una inyección de energía.

Y para completar, también tenía en mente visitar una de las sucursales de Daylesford. Ahí pedí de desayuno sus huevos revueltos con salmón ahumado y una avena con pistacho, fragmentos de cacao y

nueces. Lo más atractivo de este lugar es que todo es orgánico; de hecho, tienen sus propias fincas desde hace más de 35 años, y su lema es vender comida sencilla y natural, sin conservantes. Para aprovechar aun más lo que sale de su finca, en la misma tienda tienen un mercado, donde le compré a mi papá unas mermeladas orgánicas de frutas naturales BUENÍSIMAS.

[4] Para comer proper, brilliant, bloody fab

Si no están en comida saludable, puedo recomendarles un lugar que amé: el Borough Market. Me habían dicho que ahí tenían el mejor sandwich de queso asado en la ciudad, y no era mentira: WOW, WOW, WOW. Cuatro tipo de quesos gourmet, pan artesanal y cebollitas… solo quien lo ha probado entiende mi emoción. Duré como una hora caminando entre caseta y caseta, y hasta se me pegó una de esas riquísimas donas rellenas que preparan.

Si prefieren comida japonesa, su lugar es Roka. No recuerdo exactamente todo lo que pedimos esa noche, pero ahí probé uno de los mejores arroces con hongos y trufas —parecido al que preparan en Zuma—. También pedimos unos rollos y una lubina, y todo estaba delicioso.

Londres para mí es la ciudad del chef Yotam Ottolenghi, quien fusiona sus raíces israelíes con su realidad europea. Estaba loca por comer en su restaurante Nopi, y lo logramos la última noche. Eso sí, estaba LLENO… pero valió la pena. Aunque el menú vive cambiando, me encantaron sus panquecas saladas de garbanzos. Si están en el menú cuando visiten el restaurante, pruébenlas.

Si están en cupcakes y un lugar bello, vayan a lo de Peggy Porschen y pidan un chocolate caliente con el bizcochito que quieran. Tienen LA MEJOR masa de bizcocho.

Gracias a Soraya pude conocer el Ivy Chelsea Garden, con sus espacios verdes y los mejores zucchinis fritos que he probado, finitos y crujientes —qué seguidilla— y su sopa de calabaza con queso de cabra.

¿Les interesa visitar un bar? Visiten Sketch Bar y tómense una foto en el baño más cool del mundo, pero no se olviden de probar los riquísimos cócteles.

Y por último, una ñapa para los amantes de cocina italiana: no dejen de pasar por Il Baretto.

[5] Turisteando in London Town

En el distrito de Notting Hill está Portobello Road, con sus casitas tan pintorescas —no digan que yo se los dije, pero ahí se pueden tomar sus fotos súper fashionblogger, y los fines de semana tienen mercados bellísimos—. Dense su Buckingham Palace, su Big Ben, su London Eye, su Tower Bridge, los soldados marchando de forma tan elegante. Hice todo eso con relativa tranquilidad, porque a pesar de ser un destino muy visitado, Londres no está tan llena de turistas como, digamos, París. ¿Que la libra esterlina es cara, aun después del bajón pos-Brexit? Sí: el taxi que me llevó del aeropuerto a la casa de Soraya me salió en 100 libras, y me quería morir ahí mismito. Sin embargo, ¿vale la pena hacer esa inversión en una experiencia inolvidable? Abso-bloody-lutely. No hay forma de medir en dinero el amor que le tengo a Londres después de este viaje. ¡No dejen de visitarla!

¿Quieren ver más fotos del recorrido europeo del #VitasBirthday 2016? Entonces pasen por mi galería.