La Habana, el crucero y yo

junio 28, 2017 8:34 am
Publicado por Dominique Barkhausen

Yo estaba buscando una excusa para armar un viaje entre hermanos —Dani y Diego viven fuera del país, así que no los veo tan a menudo y hacía tiempo que no compartíamos los tres juntos—. Coincidencialmente, hace tres meses Jaime León, propietario de Travelwise junto a su esposa Laura, me llamó para contarme sobre un crucero de Norwegian Cruises, con parada de dos días en La Habana. El Norwegian Sky sale todos los lunes de Miami y regresa los viernes, y de la capital cubana pasa a Great Stirrup Cay, la isla privada de la línea en las Bahamas. Todo eso a un precio que, para incluir comida, bebida y esa ruta de cuatro noches, está increíble.

Bueno: se juntaron el hambre y las ganas de comer, y ahí nos fuimos los tres hace unos días.

¿Y qué les digo? ¡Amé Cuba! Gracias a las recomendaciones de mi amigo Fernandito Rainieri, de la experiencia de mi relacionista público Maeno Gómez Casanova y del listado kilométrico que tenía mi hermana, le sacamos el jugo a esos dos días. Aquí les dejo mis favoritos.

[1] FLORIDITA

Les juro que este bar y restaurante tiene los mejores daiquirís que he probado en mi vida —bueno, de hecho, aquí se inventó el trago, así que esa calidad tiene su razón de ser—. Aparte de las bebidas, mis hermanos y yo pedimos unos mariscos deliciosos; la langosta estaba riquísima. Buena música, buen baile, buena vibra. ¡Hay que visitarlo sí o sí!

¡Ah! Les tengo un pro tip: ahí en Florida se puede comprar una tarjeta de WiFi de una hora, a muy buen precio.

[2] CAFÉ O’REILLY

Vayan aquí y pidan su café Bombón. No es que sea muy Vida-Vita, porque lleva leche condensada… ¡Pero un gusto al año no hace daño!

[3] LA BODEGUITA DEL MEDIO

Yo iba feliz de la vida, andando por la calle sin rumbo fijo, y de la nada me encontré con un mural callejero de nuestro querido artista urbano Poteleche. ¡Me emocioné tanto que hasta una foto me tomé! Ah, pero ahora, a lo que iba: ese mural está justo al frente de La Bodeguita del Medio, un bar/restaurante con mucho sazón. Pasen por allá a probar los mojitos encendíos o a ver a la gente bailando en la calle.

[4] LA GUARIDA

Un paladar en Cuba es un tipo de restaurante administrado por lo general por una familia, con comida casera. La Guarida es el más elegante de toda La Habana —solía ser un palacio en otros tiempos—, y la visita me dejó anonadada.

De entrada pedimos los taquitos de Marilín, que venían muy recomendados por todo el vivo, así como los raviolis de queso y pesto.DeplatofuerteFernanditomehabíarecomendadolalangosta conrisottoyuncorderopicante—yasímismitohice—. De postre no tenían su ya famoso mousse de guayaba, pero la tarta de manzana que comimos estaba deliciosa.

Y de ñapa, me pude tomar la foto ya clásica en su escalera para tres pisos.

 

[5] DOÑA EUTIMIA

Este paladar pequeñito es el favorito de Maeno, y con razón: pulpito a la vinagreta, ropa vieja, arroz, plátanos amarillos, ensalada… y cual de todos más rico. No se quedaron atrás la limonada con yerbabuena estilo escarcha y un mojito poderoso.

[6] EL COCINERO Y LA FÁBRICA DE ARTE

Estos dos establecimientos están uno al lado del otro, así que es muy conveniente visitarlos de un tiro. Un poco de historia para comenzar: este lugar era antes una fábrica de aceite —fíjense en la foto, para que vean que todavía conserva esa estructura industrial—.

Al momento de la visita a El Cocinero andaba con el estómago casi lleno, así que solo pedí un flan de coco de postre, y otro mojito para no descriarme. ¿Y la Fábrica de Arte? Es un museo que se convierte en una discoteca, y es quizás la más famosa en toda La Habana. ¡Hay que visitarla!

[7] LAS ÑAPAS

Aparte, visité otros lugares de un pronto, y me quedé con ganas de explorarlos mejor. Aquí les dejo un mini listado, por si van a pasar por la ciudad y quieren tener una lista sin desperdicios.
+ Museo de la Revolución
+ Fábrica de Tabacos

+ El Malecón
+ Plaza Vieja
+ Un paseo en almendrón
+ Cementerio de Colón y estatua de Cristo

Si en vez de un crucero prefieren dormir en La Habana, yo pude entrar a estos hoteles para tener referencias, y los recomiendo con ojos cerrados.
+ Hotel Nacional
+ Hotel Saratoga

+ Hotel Inglaterra

En fin, amé Cuba. Es un país de contrastes, de una belleza y alegría inimaginables, pero también de una triste pobreza y muchas personas necesitadas. Son amables y trabajadores, y como dice Pamela Sued, viven buscando el moro dignamente. Mi hermano Diego se la pasó hablando con todo el que le caminaba por el lado, y notó entre los cubanos mucha esperanza de que las cosas están cambiando para bien. Ojalá que así sea.

Definitivamente, ¡llamen a Travelwise y armen su viaje!